El Agua es alrededor del 97% en una cerveza. Esta contiene iones de minerales disueltos que alteran la composición, siendo diferentes de acuerdo al lugar de donde proviene. Aunque el agua de nuestra ciudad es ideal para cervezas rubias ligeras, nosotros producimos otros estilos, oscuros o lupulados, que requieren intervención sobre el agua para mejorar cualidades de cada uno.
La Malta de Cebada se consigue procesando el cereal germinándolo y secandolo para exponer almidones que serán disueltos en agua para obtener el mosto a fermentar. Además del secado, la maltería puede hacer un tostado a diferentes temperaturas y tiempos para obtener maltas Munich, Caramelo, Chocolate y hasta Cebada tostada sin maltear. Nuestra empresa adquiere sus maltas de malterías reconocidas del país e importadas para diferentes cervezas. Además utilizamos malta de trigo en algunos estilos.
El Lúpulo es una planta trepadora cuya flor contiene más de 500 aceites diferentes, los que aportan amargor, sabor y aroma de acuerdo a su forma de uso. Proviene de diferentes regiones, nosotros usamos lúpulos nobles europeos, lúpulos americanos frutados y algunos nacionales más resinosos y cítricos.
La Levadura es un hongo unicelular, encargado de fermentar el mosto. Esta se alimenta de los azúcares transformándolos en alcohol y dióxido de carbono. Es importante controlar la temperatura de fermentación para un buen desempeño y además no obtener sabores indeseados. En nuestra cervecería, al finalizar la fermentación de una cerveza, cosechamos de un tanque, analizamos en nuestro laboratorio y la reutilizamos en otro lote.